Johan Santana optimista tras volver a probar su brazo

PORT ST. LUCIE, Florida – Para los Mets, la última sesión de bullpen del venezolano Johan Santana fue igual de importante que su debut de pretemporada, ya que el club sabe que lo más complicado de una rehabilitación del hombro izquierdo es recuperar la fuerza entre aperturas.

Por ese motivo, los Mets no estaban seguros de que Santana tiraría una sesión de bullpen completa dos días después de hacer su primera apertura de Grandes Ligas en 18 meses. Pero el dos veces ganador del premio Cy Young salió igual tan sano como llegó tras hacer varias decenas de lanzamientos inofensivos.

“Para mí, es cuestión de día de día y cada día es importante”, dijo Santana. “Cada vez que (lanzo) estoy a un día más cerca de regresar”.

Más que su control o comando o hasta la velocidad, lo más difícil para un pitcher que viene de una cirugía como a la que se sometió Santana es la resistencia. Lanzar bien un día, como lo hizo Santana en se debut en la Liga de la Toronja contra los Cardenales, no es lo principal. Hacerlo cada cinco días, sin pausas, es lo que los Mets necesitan ver.

Por eso es que el manager Terry Collins y el coach de pitcheo Dan Warthen – junto con un grupo de otros coaches, preparadores físicos y hasta compañeros – se reunieron para ver a Santana lanzar lo que para otro pitcher hubiese sido una sesión de bullpen rutinario. A estas alturas, Santana está acostumbrado al espectáculo, pero esta quizás fue su sesión más importante hasta la fecha.

Suponiendo que Santana se siente igual de fuerte el fin de semana como se sintió el pasado jueves, abrirá contra los Marlins el domingo. Lanzará cada cinco días hasta el Día Inaugural. Entre aperturas, tirará sesiones en el bullpens para que los Mets se puedan asegurar de que todo esté progrese como se debe.

“Se sentía bastante rígido (el día después de su apertura), lo cual es de esperarse cuando hay más adrenalina”, dijo Collins. “Le dije, ‘Va a ser así cada vez que lances. Entre más avances, más rígido te vas a sentir’. Pero él se siente bien”.

Collins reconoció que ya no está pendiente de cada movimiento de Santana como lo estaba cuando comenzaron los entrenamientos. Tres semanas después, Collins ha visto lo suficiente como para tener confianza en que su as abrirá en el Día Inaugural contra los Bravos, aunque tenga alguno que otro leve contratiempo antes de la fecha.

La meta de Santana de cara a los entrenamientos era ser un lanzador más. En ese sentido, es como si lo fuera.

“Creo que va a estar sano”, dijo Collins.

La próxima tarea de Santana será el domingo cuando se espera que el zurdo lance tres entradas contra los Marlins. En su siguiente aperturas lanzará cuatro entradas, después cinco y luego seis.

Dado esa agenda, Santana ha comenzado a hablar más acerca de asuntos de béisbol como utilizar más su slider. Ya no está preocupado por su salud y puede hacer pequeños ajustes dependiendo de cómo se siente. Ya no se trata simplemente se sobrevivir. Las palabras “control” y “comando” han vuelto a surgir.

Santana está lejos de ser invencible y siempre estará a un pitcheo de sufrir un desplome. Pero han comenzado a despejar las multitudes cuando tira en el bullpen.

Parece que es bueno ser un lanzador más.

“Hemos trabajado duro”, dijo Santana. “Estoy regresando a donde estaba, lo cual es una buena señal”.

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